Consejera de mil y una batallas mi alma siempre dispuesta a aconsejarme por aquellos senderos seguros que debia de ir tomando, prudente y con paciencia y cuidado me marcaba la ruta a seguir.
El corazon como buen espectador iba anotando las cosas que yo iba sintiendo y las iba almacenando en las disntintas carpetas con sus respectivos nombres, a esa blibioteca la llamo la de las sensaciones, y conforme iba teniendo yo esas sensaciones se iban creando en mi sentiminetos nuevos los cuales tambien fue guardando.
Un dia el corazon y el alma se pusieron a discutir, no se ponian de acuerdo si el amor tenia q ser previo de una sensacion o cumulo de muchos sentimientos encontrados, y pasaron los dias sin ponerse de acuerdo.
Durante los dias siguientes nos encontramos con sentimientos que hicieron que ambos se pusieran de acuerdo, esos sentimientos eran: añoranza,necesidad,atraccion,cariño,tranquilidad,felicidad.
El corazon entonces entendio que a pesar de que el amor puede nacer de una sensacion, el amor verdadero y duradero es aquel que mantiene todos esos sentimientos cada dia, la chispa de la vida los enciende para aquellos que lo sienten como algo suyo y como algo especial.
